Nuestros estudiantes del quinto año de secundaria, promoción 2026, vivieron con alegría, amor y ternura sus Ejercicios Espirituales, fortaleciendo y resignificando su fe a través de la empatía, el perdón y la reciprocidad, convirtiéndose en verdadero manantial de vida y esperanza para nuestra comunidad educativa.
Fue una experiencia profundamente significativa que permitió fortalecer los tejidos de unidad, encuentro y fraternidad, reafirmando el valor de caminar juntos desde el respeto, la escucha y el servicio.
Asimismo, nuestros padres y madres de familia participaron con gran compromiso y cariño, recibiendo a sus hijos e hijas con mucho amor, celebrando este hermoso momento de crecimiento espiritual y humano.
